El Jardín de Academos

Cuaderno de Crítica y Poesía

Poemas de Richard Blanco (Madrid, 1968)

Image

 

Algunos días el mar

 

El mar nunca es el mismo dos veces. Hoy

las olas abren sus bocas felinas, hambrientas

de costas y yo siento a la tierra indefensa.

algunos días sus bordes de espuma son encaje

en mis pies; el mar, una sábana de verde seda.

A veces la costa trae recuerdos

de una tormenta, yo filtro trofeos de entre la yerba marina:

encuentro un dedo roto de coral, un abanico quebrado,

examino la garganta hueca de una esponja, miro

un buque de guerra languidecer como un zafiro en la arena.

Algunos días no hay más que arena

silenciosa como la nieve, camino, los ojos en el viento

a veces cargado de un sabor a sal plateada,

a veces quieto como el sol. Algunos días

el sol es un poco de miel y de lluvia

de luz sobre el mar centellando polvo diamantino,

a veces hay solo nubes, nubes –

a veces sólidas como continentes vagando

a través del cielo, en otras ocasiones escasas, blancas

rosas que se vuelven tigres, catedrales,

manos, y recuerdo que algunos días

 

todavía soy un niño en esta playa, deseando

coger una gaviota, atrapar en el hueco de mis manos un pequeño pez de plata,

construir un perfecto castillo de arena. Algunos días soy

un adolescente ajeno a la muerte incluso mientras miro

las olas filtrarse hacia la nada. Muchos días

soy un hombre cansado de ser hombre, durmiendo

bajo el cuidado de la luz sesgada del crepúsculo, o un hombre

asustado de ser hombre, viendo a algún dios

en la luz de la luna fluyendo más allá del mar.

Algunos días me imagino caminando

esta costa con pie tan gastado como un madero flotante,

viejo y temeroso de mi cuerpo. Algún día,

supongo regresaré a algún lugar como las olas

riendo a través de la arena, de vuelta al mar

sin ninguna memoria de estar vivo, pero si

puedo escoger la eternidad, sería aquí

envejeciendo con la luna, perdurando en el espacio

entre cada grano de arena, en la cresta

de cada ola, y de cada grieta de concha marina.

 

Some Days the Sea

 

The sea is never the same twice. Today

the waves open their lions-mouths hungry

for the shore and I feel the earth helpless.

Some days their foamy edges are lace

at my feet, the sea a sheet of green silk.

Sometimes the shore brings souvenirs

from a storm, I sift spoils of sea grass:

find a broken finger of coral, a torn fan,

examine a sponge’s hollow throat, watch

a man-of-war die a sapphire in the sand.

Some days there’s nothing but sand

quiet as snow, I walk, eyes on the wind

sometimes laden with silver tasting salt,

sometimes still as the sun. Some days

the sun is a dollop of honey and raining

light on the sea glinting diamond dust,

sometimes there are only clouds, clouds—

sometimes solid as continents drifting

across the sky, other times wispy, white

roses that swirl into tigers, into cathedrals,

into hands, and I remember some days

 

I’m still a boy on this beach, wanting

to catch a seagull, cup a tiny silver fish,

build a perfect sand castle. Some days I am

a teenager blind to death even as I watch

waves seep into nothingness. Most days

I’m a man tired of being a man, sleeping

in the care of dusk’s slanted light, or a man

scared of being a man, seeing some god

in the moonlight streaming over the sea.

Some days I imagine myself walking

this shore with feet as worn as driftwood,

old and afraid of my body. Someday,

I suppose I’ll return someplace like waves

trickling through the sand, back to sea

without any memory of being, but if

I could choose eternity, it would be here

aging with the moon, enduring in the space

between every grain of sand, in the cusp

of every wave, and every seashell’s hollow.

 

Image

 

Lugar de la mente

 

La neblina frecuenta la ciudad, lágrimas de lluvia caen

De los toldos y las cornisas de las ventanas.

La búsqueda de mí mismo la inicia un eco

Que se aleja en el instante en que llego.

 

De los toldos y las cornisas  de las ventanas

Continúa la lluvia fluyendo calle abajo.

En el instante en que llego, me alejo:

¿Por qué estoy siempre imaginando el mar?

 

Continúa la lluvia fluyendo calle abajo

Desapareciendo en las bocas de alcantarillas.

¿Por qué estoy siempre imaginando el mar?

Un suspiro, una ola – un suspiro, una ola.

 

Desapareciendo en las bocas de alcantarillas,

La lluvia se vuelve lago, río, océano otra vez.

Un suspiro, una ola – un suspiro, una ola

Siempre comenzando, también siempre acabando.

 

La lluvia se vuelve lago, río, océano, otra vez

La niebla frecuenta la ciudad, lágrimas de lluvia caen

Siempre acabando, también siempre iniciando,

La búsqueda de mí mismo termina en un eco.

 

Place of Mind

 

Mist haunts the city, tears of rain fall

from the awnings and window ledges.

The search for myself begins an echo

drifting away the moment I arrive.

 

From the awnings and window ledges

follow the rain flowing down the streets.

The moment I arrive, I drift away:

Why am I always imagining the sea?

 

Follow the rain flowing down the streets

vanishing into the mouths of gutters.

Why am I always imagining the sea?

A breath, a wave—a breath, a wave.

 

Vanishing into the mouths of gutters,

rain becomes lake, river, ocean again.

A breath, a wave—a breath, a wave

always beginning, yet always ending.

 

Rain becomes lake, river, ocean, again

mist haunts the city, tears of rain fall

always ending, yet always beginning,

the search for myself ends in an echo.

 

Image

 

Alianza rota

 

después de la tormenta                            disperso madero flotante

arenas almidonadas        sin huellas          de lo que una vez fue

la telaraña fluye azul

de buques

jadeando al sol                    pedazos de coral roto

astillados como espoletas

lonchas de peces diminutos                    una diáfana botella verde

titilando en la costa

unas cuantas recicladas          una red rota

por el reflujo

de una ola                              una boya perdida

un bulldozer amarillo                   montón de hierba marina y mustia

juntando la arena

humo de combustible como incienso       cuerda de pescar rota

en espiral hacia los cielos

en el nombre del desaparecido                       un pez muerto

 

Broken Covenant

 

after the storm rain                         scattered driftwood

starched sands     no footprints     of what once was

the gossamer blue sails

of man-o-wars

gasping in the sun       pieces of broken coral

snapped like wishbones

slivers of tiny fish                       a filmy green bottle

flickering on the shore

a few reclaimed          a torn net

by the ebb

of a wave                    a lost buoy

a yellow bulldozer          heaps of spent seagrass

raking the sand

diesel smoke like incense          a snapped fishline

spiraling into the heavens

in the name of the vanished              a dead fish

Traducción: Yoandy Cabrera

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada el enero 21, 2013 por en Autores, Creación, Traducción.

Navegación

A %d blogueros les gusta esto: