El Jardín de Academos

Cuaderno de Crítica y Poesía

El mito es el músculo de la verdad

Lo que define a un verdadero creador es la inquietud, la búsqueda, la necesidad de tantear, palpar, acercarse a un arquetipo. Y posiblemente la respuesta, el fin en sí, no esté en encontrarlo, sino en pretenderlo.

El fotógrafo Carmelo Blázquez Jiménez da testimonio de esas inquietudes al hacer coincidir en la erótica del cuerpo sus intereses culturales. Su obra, en un alto por ciento, parece estar convocándonos al palpitante erotismo que nos circunda y al mismo tiempo invita a una lectura subversiva y libidinosa de la tradición cultural. El doríforo no es un pedazo de mármol o bronce esculpido, sino un organismo vivo, al alcance, que habita nuestra misma ciudad, que respira cerca, que podemos ser nosotros mismos. La raza humana en sí es un modelo praxitélico potencial, porque Praxíteles partió del hombre para dar forma al mármol. Con la obra de Blázquez Jiménez volvemos del mármol al hombre.

Hay en el espasmo erótico una necesidad artística y una búsqueda desesperada en el tacto, en el golpe del éxtasis tembloroso, de la comunión con el uno universal. Alcanzar el logos por la physis, por la contemplación de lo bello, porque la esencia despierta en nosotros al mismo tiempo el instinto y el espíritu. No hay un divorcio entre la satisfacción física y el éxtasis del alma. Basta leer El cantar de los cantares. Aunque pocas veces se alcanza esa conjunción, vale la pena pretenderla. Y en ese camino está nuestro fotógrafo.

La esencia del amor es también la esencia del arte. Por eso es casi un imposible. Ahí está toda la obra de Luis Cernuda para recordarnos el abismo que existe entre la realidad y el deseo, pero también como testimonio y búsqueda, como penalización órfica de toda una vida pretendiendo hacer rozar por un instante esos dos tensos y polares extremos, pretensión que es una importante razón para vivir. El amante y el artista persiguen perpetuar el objeto del deseo. El arte es la pretensión de dar cuerpo al amor, de hacer eterno un orgasmo.

Las instantáneas de Blázquez Jiménez son testimonios de todo ello y, en la mayoría de los casos, son también cuestionamientos de ciertas máximas platónicas: rompen la separación entre el mundo “real” y el mundo “de las ideas”, los fusionan. Cuerpos que son pensamiento, moldes, paradigmas. Detrás de la lente está, sin dudas, Policleto. Mirón haciendo clic en el siglo XXI. Blázquez Jiménez demuestra que ciertos conceptos culturales y estéticos griegos están en nuestra cotidianidad, que entre los que caminan las ciudades y la Tierra hay Titanes, Prometeos, Aquiles o Dionisos transidos por una erótica que nos ruboriza, nos atrae o nos extraña.

Referentes cinematográficos, pictóricos, míticos, históricos, bíblicos, danzarios, culturales en general filtrados por un eros que es al mismo tiempo pálpito y lujuria. Como buenas parodias de sus referentes, como resultados vivos del diálogo inquieto con el intertexto, estas piezas van de la veneración a la blasfemia; repiten una verdad que todavía nos es difícil aceptar: lo que agiliza el deseo, agiliza la mente. Ya lo he declarado antes, pero es bueno reiterarlo frente a estas imágenes: no hay cielo sin tierra, logos sin physis, arriba sin abajo, estrellas sin arena. Conjunción de lo estético, lo voluptuoso y lo trascendente. Hay algo de orgásmico en lo estético.

En ocasiones, no hace falta un referente artístico, basta con el cuerpo en su belleza salvada, en su indefensión atractiva, en su desnudez. Simplemente el cuerpo como salvación, como texto, como logos. Llama también la atención algo en la obra de Blázquez Jiménez: hay en la mirada un hilo conductor, un organismo independiente. Miradas que nos esquivan, que nos desafían, que se inclinan, que nos apartan. Miradas entristecidas o lujuriosas.

Venas titánicas. Polifemo, Prometeo, Zeus aparecen como vértigos acosándonos desde un hieratismo que es también movilidad y trascendencia. Filoctetes y Aquiles mirándose el talón, ajenos de toda su hermosura y desnudez. Eros en su simplicidad, efebo aparentemente indefenso, adolescente en ciernes. Narciso como apretando el aire en busca de un abrazo que se confunde con el vacío especular. Ícaro que en su vuelo arrastra toda la oscuridad, una sombra oceánica.

La erótica de una muerte seductora, que moviliza al receptor entre sus muslos. Tanto la parca, como la cariátide y la diosa de la victoria son en este caso seres masculinos, algo que permite no solo la inversión de los referentes (aunque existen cariátides masculinas) sino también la singularidad de Afrodita como única mujer. No podía ser otra.

David III (77 of 162) copia

El hombre ante su máscara. Un Teseo cuya mejor armadura es su propia complexión. El coloso y Polifemo con la mirada y una mano hacia las alturas, mientras, con sus cuerpos escritos, tatuados, nos acercan a la mitología del tacto y el sexo. Zeus, Ares, Dionisos, Poseidón con sus atributos frecuentes, pero desafiando no solo la gravedad sino también los límites que impone la vida humana. Hades con una granada en las manos, que es al mismo tiempo un arma destructiva y un fruto a devorar, una buena metáfora de su propio cuerpo que yace, como en la descripción inicial del poema de Lucrecio.

Somos dioses. Y estas fotografías despiertan precisamente la deidad que nos habita, una mezcla de instinto y razón; contradictoria, opuesta, pero al mismo tiempo complementaria: estas piezas que en su composición son apolíneas, mesuradas, que cuidan la simetría y el conjunto; desatan en el espectador ansia y apetito, raptos dionisíacos incontrolables y sugestivos.

El signo homo en toda su fecundidad, en pleno ajetreo expansivo. Sin dudas, estas imágenes tuvieron que ser soñadas por Fidias y Policleto. De algún modo somos, seguimos siendo el sueño de esos hombres milenarios.

a (1 of 6) copia

© Carmelo Blazquez 2012 FAUNOS a(2 of 4) copia Faunos PAM peque(1 of 1)-2 Pan Philoctetes Herido (1 of 1) copia Philoctetes herido

MÁS OBRAS DE CARMELO BLÁZQUEZ JIMÉNEZ EN:

http://www.behance.net/carmeloblazquez/frame

http://erranteandaluz.blogspot.com.es/

http://carmeloblazquezjimenezportfolio.blogspot.com.es/

Anuncios

Un comentario el “El mito es el músculo de la verdad

  1. carmeloblazquez
    noviembre 6, 2016

    recientemente he cambiado mi web para evitar la censura de las redes sociales y blogger. Ahora podéis encontrar y comprar mis trabajos en: carmeloblazquez.com

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada el febrero 18, 2013 por en Arte, Autores, Crítica, Fotografía, Tradición clásica.
A %d blogueros les gusta esto: