El Jardín de Academos

Cuaderno de Crítica y Poesía

Gelsys M. García Lorenzo: los mandamientos de la negación

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La joven poeta Gelsys M. García Lorenzo (Camagüey, Cuba; 1988) opta por la reescritura desde la negación en sus últimos poemas. Pero no es su propósito negar la tradición cultural, sino, al contrario, textuar una especie de nuevos mandamientos, desde la retórica del Éxodo bíblico y en diálogo intertextual con la plástica, la cultura grecolatina y la cotidianidad.

Negar aquí es mirarse en un espejo. El sujeto (se/nos) define a través de la refutatio y de oposiciones.

Una negación que es también refugio, vuelta al silencio, al anonimato como don. Discurso de una aparente simplicidad que a ratos se anuda, tuerce los semata y se mueve entre la veneración y la blasfemia. Viaje y fusión de lo fútil a lo eterno, donde lo mórbido se confunde con el paraíso y la belleza, y donde el día de afeitarse puede estar marcado en el Libro de la Vida. Compruébenlo:

No olvidarás la belleza

Hermosa muchacha consumida por el cólera.

Por la gangrena.

Por la sed.

Por el asma.

Todos te conocen.

Saben tu nombre de 3 sílabas

y aun así no lo pronuncian,

no te consuelan.

 

No escaparás de tu sino

Nunca conociste la guillotina

ni fuiste empalado para el escarnio público.

Nunca fuiste conserje ni visionario.

Nunca besaste la mano del aristócrata

ni caminaste por París

ni fuiste parte de un cliché universal.

Nunca.

Nunca.

Nunca.

Aunque siempre negaste tres veces.

 

No usarás la cuchilla de afeitar en vano

No usarás tijeras

cuchillos

alfileres.

Pero, un día cualquiera,

de todos los meses,

podrás usar la cuchilla

y afeitarte en vano.

 

No rotularás la piedra

Esta piedra es el viejo hígado de Ticio:

no bastan los buitres

para tallar algo en ella.

 

No beberás

No quieras asomarte entre sus manos.

No quieras haber bebido la leche de una cabra,

ni haber nacido cerca del mar.

Tesalónica, Creta… tan solo son nombres eufónicos

inventados para seducir a la madre que amamanta.

Nombres como de canción de cuna.

Elegíacos.

Bebe la leche que mana de su seno,

pero ten cuidado,

el hilo puede enredarse en su pezón.

Bebe antes de que termine de hilar esas fatídicas palabras.

 

No creerás

El Reino no es lo que esperabas.

Viejo hospital donde todos enloquecen.

La sangre

y el riget-riget que producen al chirriar las puertas que se cierran.

En el Reino, es verdad, nadie muere.

Hay vida eterna.

Fuentes de abundancia.

No faltan sueros, inyecciones, agujas.

Ya no importa si el día sucede a la noche.

Hay un silencio sempiterno,

perturbado solo por esa ambulancia

que siempre a las 12:35 trae al mismo paciente.

Pero el Reino prometido,

anhelado por muchos,

solo tiene 63 camas.

 

Del libro Breviario de la negación (inédito)

Gelsys M. García Lorenzo

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Esta entrada fue publicada el febrero 20, 2013 por en Autores, Crítica, Tradición clásica.
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