El Jardín de Academos

Cuaderno de Crítica y Poesía

Desolación y entusiasmo

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Sobre mi frente apretada de pensamientos en sombra, y más allá de ella, la línea ancha y baja del horizonte desolado, amarillo horizonte de una tierra donde crece el esparto. Sobre mí y más allá, reteniéndome y lanzándome desde sí a distancia. Del horizonte -ancho, bajo- partía una fuerza que me rechazaba; la voluntad de distancia que es el espacio me impedía, actuando desde el horizonte, llegar hasta él.
M. Zambrano, 22 de febrero de 1934

Me entra cierto sobresalto cuando veo que algunos amigos, viviendo en otros países, ponen, orgullosos y hasta patrióticos, imágenes de sus ciudades de nacimiento o de su país natal, con un sentido de pertenencia que desconozco. Inclusive, muchos emigrantes cubanos ponen fotos de sus barrios y pueblos con gran añoranza y afecto.

Conozco cubanos que llevan años viviendo en Alemania o Madrid y no ven la hora de arrancar para la isla y gozar sin recato en Cayuco, Las Martinas, Caimito o Mendoza. Para eso viven, para regresar a donde sienten que pertenecen, y al menos dos veces al año son a plenitud, a sus anchas.

Viví en Sandino hasta los 15 años, y ese pueblo, aunque tiene un lugar importante en mi corazón (amigos entrañables y paisajes de mi infancia que me acompañarán siempre), no es precisamente un lugar al que quisiera regresar a vivir. San Juan y San Luis en Pinar del Río son pueblos que recuerdo también con afecto, pero hasta ahí.

Para quedarme a vivir en La Habana y poder trabajar en la Universidad de La Habana al graduarme tuve que cambiarme la dirección para el Mariel (donde no he dormido nunca ni una sola noche), porque en Ciudad de La Habana (esa supuesta capital de todos los cubanos) me negaron el cambio de domicilio y viviendo en Regla, en casa de mamá Lidia, los vecinos me denunciaron por no tener la dirección allí. Así que, aunque La Habana y Regla son lugares que me son muy entrañables, no siento que pertenezca a ellos, no para regresar a vivir ni ahora ni después, ni rico ni pobre.

He soñado durante años con La Habana, he vuelto a caminar en mis sueños las calles que a diario transitaba para llegar a la Universidad a recibir clases primero y luego a impartirlas. Volví a Cuba en marzo de 2014 y caminé los terraplenes de mi infancia, El Malecón, Carlos III, La Habana Vieja, Zapata y G; y en verdad lo disfruté y lo necesitaba. He querido regresar a Berlín, he querido trabajar y estudiar en Alemania, un país que me cautivó. Y ahora, después de llevar seis meses en Texas comienzo a extrañar (sólo un poco) Madrid, una ciudad fabulosa de la que supe al llegar que me marcharía tarde o temprano. Y escribiendo esto me doy cuenta de que, efectivamente, también de Madrid me fui.

Veo a mis amigos, entonces, compartir en Facebook fotos de sus pueblos y ciudades con un fervor que me es ajeno. No el acto de compartirlas (que también lo hago y lo disfruto), sino el modo, la pasión. No el acto de regresar, que también he vuelto, sino la necesidad ontológica de volver, que ya no está en mí si es que alguna vez estuvo.

Y siento “desolación y entusiasmo”, que eso me inquieta y alivia a la vez. Entonces vuelvo a Zambrano: a “esa patria sin reino y sin frontera que es el exilio”, “una dimensión de una patria desconocida, pero que, una vez que se conoce, es irrenunciable”.

Yoandy Cabrera

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3 comentarios el “Desolación y entusiasmo

  1. Maña YCarlos Lopez
    enero 16, 2015

    PREFIERO GUARDAR A CUBA EN MI MEMORIA COMO LA DEJE EN 1961. SE QUE SERIA TERRIBLE REGRESAR A LO QUE FUE UN BELLO PUEBLO (Santiago de Las Vegas) A UN POBLADO LLENO DE FURNIAS, DONDE LAS SOCIEDAS, EL AYUNTAMIENTO, EL CORREO (inmensa casa posecion de mi abuela que le fue robada por los Castro) SON HOY ESCOMBROS. ME ENCANTO SU ESCRITO AUNQUE NUNCA MAS HE VUELTO A ESA HABANA QUE DELIRO POR VERLA, PERO NO CON ‘ELLOS’ EN EL PODER !NO! MAN~A

    • Yoandy Cabrera
      enero 16, 2015

      Gracias por tu comentario. Algunos tenemos que volver porque poco a poco se nos mueren nuestros padres y seres queridos allí dentro. Pero, como digo en mi texto, nada me hace querer regresar a vivir en Cuba.

  2. Hipatia
    enero 22, 2015

    Tu dices… así?

    Las imágenes no son sino un vago reflejo de la ausencia

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Esta entrada fue publicada el enero 16, 2015 por en Autores, Creación.
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