El Jardín de Academos

Cuaderno de Crítica y Poesía

Conspirare: Considering Matthew Shepard

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El 30 de enero de 2017 pude disfrutar en el Rudder Theatre de Texas A&M University del espectáculo coral Considering Matthew Shepard compuesto y dirigido por Craig Hella Johnson para el grupo Conspirare liderado por él mismo. El espectáculo musical está dedicado a Matthew Shepard, un joven gay universitario de Wyoming que fue asesinado en 1998, víctima de la homofobia.

Es la primera vez que escucho todo un poemario musicalizado y dramatizado. El libreto está compuesto por poemas de autores vivos y muertos, nacionales e internacionales, más y menos conocidos, en una variedad que va desde Dante, Tagore y Blake hasta el propio compositor musical que escribió algunas de las partes de la historia.

Con melodías clásicas y con muchas versiones de música norteamericana, Craig Hella Johnson (que conduce y toca el piano a la vez entre la orquesta y el coro) consigue despertar la ilusión usando imagen, melodía y palabra. Una pantalla al fondo del escenario va proyectando imágenes con los paisajes, las personas y los documentos relacionados con la vida de Shepard.

Entre imágenes de la naturaleza y los amigos, aparecen fragmentos de un cuaderno de Matthew. Esos fragmentos (también cantados por el coro mientras se proyectan) forman parte del concierto poético representado. Su voz escrita se une a los versos de los demás autores del libreto. Entre los fragmentos escritos por Shepard hay una larga enumeración en primera persona en que el joven dice las distintas cosas que ama: Wyoming, los amigos, la pasta, el teatro…

Matthew dice que ama estar en el escenario. Su deseo se ha hecho realidad, aunque ha sido demasiado alto el precio.

La puesta no esquiva la crueldad, más bien denuncia el odio: no solo proyectando imágenes de los asesinos (condenados cada uno a dos cadenas perpetuas continuas), sino incluso mostrando imágenes de los que se manifestaron en contra de los homosexuales con carteles y pancartas mientras Matthew agonizaba en un hospital.

Las ideologías, todas, debieran hacer silencio, respetar un poco al menos, cuando una vida inocente está a punto de apagarse.

Entre el bucolismo y la crueldad hay a veces una línea casi imperceptible. Matthew Shepard estuvo durante 18 horas abandonado por sus agresores en medio de los mismos campos de Wyoming que tanto profesó amar, hasta que un ciclista lo encontró al día siguiente de la agresión.

Pero hoy Matthew habita el teatro que profesó amar y el paisaje de Wyoming está ligado, mediante el dolor y el canto, a su figura que se convirtió desde 1998 en un ícono de la lucha contra el odio y la homofobia en el mundo entero.

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Esta entrada fue publicada el febrero 2, 2017 por en Autores.
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